En algunas ocasiones, interrumpo mis clases para platicar y ahondar en la vida espiritual de mis alumnos. Y gran parte coincide con la siguiente pregunta: ¿Cómo puedo ser Santo? Cierto es que no hay un manual fisico-divino para alcanzar la Santidad, pero el ejemplo de aquellos a los que llamamos Santos, incluso el mismo Jesus, han trazado la línea a seguir para alcanzarla. No es una vida de excentricidades ni de riqueza, es una vida de sencillez, humildad, caridad y muchas veces de Dolor. Sencillez, para no caer en la vanagloria y el ensimismamiento (yo quiero, yo tengo). Humildad, para no caer en la soberbia. El pecado que hizo caer al que ahora llamamos Satanás, es la soberbia. Caridad. ¿Quien no compartiría un trozo de pan con el hambriento? ¿Un lápiz, un borrador, 5 lempiritas, una sonrisa o una mirada? Está caridad es la que nos acerca más al Señor, porque lo vemos a él cara a cara, en el rostro del hermano desamparado. Junto con la caridad, llega el Amor....