Cuando la Iglesia ya no fue hogar. Segunda Parte "La noche oscura" Desde muy pequeño, y con algunos traumas engendrados por mi padre —quien me decía, a la edad de 10 años, que “cualquier mujer que se me abriera, vénganos tu reino”, refiriéndose y alentándome a una vida sexual desenfrenada— y con abusos carnales por parte de una mujer desde mis 6 años, tomé la decisión más importante de mi vida: nunca ser como él. A los 12 años conocí la masturbación y la pornografía. Generé mucha adicción en su momento, pero siempre me aseguré de luchar contra ello con mucha oración, rezos y obras de caridad. A los 15 años tuve mi primera novia, quien me ayudó a forjar mi identidad como varón y por la cual no dudé en hablar con sus padres para que nos dieran permiso. Duramos casi seis años en el noviazgo; éramos unos niños. Algunas creencias dicen que el primer noviazgo es el que te enseña a amar, el segundo a ser amado y el tercero “es la vencida”, el ideal. Mi ideal siempre fue: “Si tengo ...