Estás vacaciones de fin de año lo realice con dos de mis mejores amigos, más que amigos, hermanos. Joel y Darina, ambos ingenieros Industriales, personas metódicas, inteligentes y de un gran corazón. Ambos me han ayudado a sobrellevar todas mis cargas, ellos han secado mis lágrimas, me han aconsejado y acompañado.
Con ellos he creado muchos recuerdos bonitos e importantes, como la vez que jugamos como niños durante horas en una piscina, o la vez que me cuidaron durante dos noches mientras yo hervía en fiebre.
Ambos se han convertido en personas muy importantes en mi vida, me han motivado a terminar mi carrera universitaria, que a la fecha estamos a 6 meses de ser el trío de Ingenieros. Me han aconsejado, motivado y acompañado hombro a hombro con mi empresa de distribución de productos de consumo masivo, desde etiquetando los productos hasta generar nuevas lineas de producción.
Durante nuestra estadía en Panajachel, en nuestras caminatas nocturnas por la calle Santander, la más concurrida del pueblo y con mucha actividad turística. Llamaba mucho mi atención un pequeño bar llamado PanaRock, un bar únicamente para amantes del rock latino y en español, se notaba que era el más conocido y visitado. Días antes de la fiesta de fin de año decidimos entrar, compramos nuestras cervezas "Gallo", hecha en Guatemala y nos dispusimos a disfrutar de un rock más cultural debido a que la banda que tocaba en vivo era nada más y nada menos que "Viernes Verde" una banda de Rock Guatemalteca muy reconocida, con su famosísima canción "Soy Chapín de Sangre". No dude en agarrar mi cerveza e irme a primera fila, y ahí tenían a un catracho gritando a todo pulmón "Soy Chapín de sangre".
Mientras disfrutaba del concierto, era inevitable no generar tema de conversación o al menos simpatizar con las demás personas, puesto que nos unía la pasión por el Rock. Se me acercaron dos extranjeros, o al menos eso pensaba yo, y no dudamos en entablar una conversación con mi inglés/caliche. Ella era una joven de 27 años llamada Charlotte, era de Reino Unido y al preguntarle a Juan Diego, el muchacho con el que andaba ¿Where are you from?.
El me responde: Ah, no, yo soy de aquí brother.
Mi respuesta en automático fue: Me haces gastar el poco Inglés que sé, seguido de una carcajada de ambos.
El tipo se llama Juan Diego, que al saber que era de Honduras no dudó en gritarme muy jocosamente "CEROTEEE". Cerote, es una expresión vulgar en Honduras que dependiendo el contexto y la intención puede ser usado como insulto o como un trato ameno entre amigos.
Al acabar el concierto, Darina hizo conversación con Omar Mendez, vocalista y líder de la banda, lo que nos permitió platicar con él y tomarnos unas cuantas fotografías. Cuando en el bar se dieron cuenta que habían tres catrachos entre ellos, no dudaron el gritar todos al unisono "Honduras, Honduras, Honduras" mientras nos tomábamos las fotografías con Omar. Fue un momento único, nos sentimos bien recibidos, amenos y algo incómodos al llamar tanto la atención.
Al volver todos a nuestros asientos, me dí cuenta que Charlotte y Juan Diego estaban junto a nuestra mesa y venían más amigos con ellos. Uno de ellos, un Guatemalteco de nacimiento pero que había residido en UK desde muy niño llamado Ignacio, comenzaba a arrojar papel a nuestra mesa para llamar la atención de Joel, y así fue. Nos presentamos todos y no dudaron en invitarnos a otro bar, un poco más apartado y a orillas del Lago Atitlán.
Éramos un Show completo, ya un poco embriagados y con botellas en mano nos dirigíamos a famoso Bar, discoteca y restaurante al aire libre "Azul Rosa" un lugar solo de extranjeros; estaunidenses, francés, ingleses, portugueses, suecos, alemanes, guatemaltecos y tres catrachos.
Me era muy chistoso pedirles a las demás personas, luego de una conversación amena, que dijeran "Que mera pija" en sus idiomas natales y luego en español. La frase "Que mera pija" es un frase coloquial vulgar en Honduras para dar a entender que estás más que satisfecho con algo, es como un "Que genial".
En Azul Rosa solo pudimos estar una hora, debido a que el lugar lo cerraban a la 1:00 a. m. Al salir, unos jóvenes estaunidenses nos invitaban a un After, pero decidimos no acompañarlos y seguir con nuestros ya amigos los ingleses y guatemaltecos. Al ver que no teníamos para donde coger y queríamos que la fiesta siguiera, procedimos a buscar y contratar un "TukTuk" o más conocido como Mototaxi, éramos 7 personas en un solo TukTuk, unos sobre de otros, pero contentos porque la fiesta seguiría.
Llegamos a un lugar de muy mala muerte, Juan Diego había sido el que nos había llevado a un bar clandestino, dónde al no más entrar por un pasillo oscuro nos dijeron que lo hiciéramos rápido, sino vendría la policía. Así como entramos, así salimos, no dudamos en salir casi corriendo del lugar. Al hacerlo, decidimos que iríamos a descansar, pronto tendríamos que salir hacia Antigua Guatemala, dónde pasaríamos la fiesta de año nuevo. Pero antes, pasamos por los tacos mexicanos de Don Armando, quien nos atendió muy bien y hasta nos dejó hacerle unos cortes al trompo de carne que tenía ahí expuesto.
Indios comidos, puestos en camino. Nos despedimos de nuestros amigos, compartimos una última fotografía y nuestras redes sociales para seguir en comunicación.
La experiencia de compartir unas cervezas con mis amigos mientras escucho mi género favorito, el beber tequila con mis ahora amigos los ingleses, el estar apretados en un TukTuk por las calles de Panajachel, el compartir groserías en otros idiomas, el enchilarme la boca con la ensalada de Don Armando y el reir, gritar y gozar con gente que no conocía es bien ¡Mera Pija!.




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